Microsoft y DLA Piper - Por qué las y los defensores de derechos humanos son lo correcto para nuestras empresas

27.10.2015

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Por Owen Larter, UK Government Affairs Manager, Legal and Corporate Affairs, Microsoft y Nicolas Patrick, Pro Bono Partner and Head of Responsible Business, DLA Piper

Los derechos humanos muchas veces han gozado de una relación compleja con las grandes compañías. Cada vez más, sin embargo, diversas empresas multinacionales globales se han ido comprometiendo a desarrollar sus actividades en un marco de respeto a los derechos humanos. Para varias de ellas, las motivaciones son puramente éticas (por ejemplo, muchas empresas han firmado el Pacto Mundial de Naciones Unidas, el cual incluye el compromiso de promover los derechos humanos). Otras son impulsadas ​​por una mezcla de consideraciones comerciales y morales - por ejemplo, las muchas empresas que ahora reclutan a su personal directamente del tercer sector deben demostrar que poseen una política sólida de derechos humanos para poder atraer tales profesionales, quienes aportan un gran cúmulo de experiencia, conocimientos, redes e, incluso, credibilidad.         

No obstante, hay mucho más por hacer en un contexto en el que tristemente aún se producen violaciones de derechos humanos y en el que muchas ONG, defensoras y defensores de derechos humanos son señalados y perseguidos por muchos países. Abordar estos abusos de una manera significativa es, obviamente, una preocupación latente para la sociedad civil en todo el mundo, así como para cualquier empresa que quiera operar de manera responsable.

El valor de contar con una política sólida de derechos humanos

El respeto de DLA Piper y Microsoft por los derechos humanos es ampliamente comprendido y, a la vez, se encuentra profundamente arraigado en nuestra cultura y prácticas corporativas. Por ejemplo, en DLA Piper, muchas abogadas, abogados y consultores que integran los equipos pro bono y de responsabilidad empresarial proceden del tercer sector y varios de los equipos de Ciudadanía Corporativa de Microsoft en todo el mundo se encuentran conformados por personas con una amplia experiencia de trabajo en ONG. Tanto DLA Piper como Microsoft son proactivas en el respeto de los derechos humanos y ambas han adoptado políticas de derechos humanos (Declaración Global sobre Derechos Humanos de Microsoft); Microsoft también ha establecido el Centro de Tecnología y Derechos Humanos, el cual fue diseñado para fortalecer la comprensión por parte del público del impacto de las TIC sobre los derechos humanos.

Como resultado, DLA Piper y Microsoft se benefician de relaciones estrechas y de cooperación con cientos de ONG: una sólida conexión con la sociedad civil que fortalece nuestros negocios. Nuestro personal adquiere conocimiento sobre algunos de los más complejos desafíos sociales de la actualidad, a la vez que obtiene información valiosa acerca de las formas en que la actividad empresarial puede tener un impacto positivo o negativo sobre los derechos humanos. Esto, a su vez, fortalece nuestra empresa, porque mejora la calidad de los productos y servicios que ofrecemos a nuestros clientes - al brindarnos una perspectiva más amplia que nos permite identificar los problemas sociales que pueden ser de su interés.

Por otra parte, nuestra experiencia colectiva sin duda fortalece el reconocimiento de que las empresas prosperan en comunidades cuyos derechos son respetados - no menos importante, ya que esos territorios tienden a mostrar también un fuerte respeto por el estado de derecho. Por tanto, es de nuestro propio interés como empresa global apoyar programas que fortalezcan el respeto al estado de derecho en todo el mundo. Además, las y los defensores de derechos humanos son cruciales en fomenter comunidades cuyos derechos son respetados. Este, por ejemplo, es uno de los aspectos fundamentales de la Declaración sobre Derechos Humanos de Microsoft.

Estableciendo un marco de trabajo para la protección de las y los defensores de derechos humanos

Como resultado de este compromiso mutuo y de larga data con los Derechos Humanos, DLA Piper y Microsoft creen que hay varias formas en que el sector empresarial y la sociedad civil pueden establecer un apoyo recíproco para minimizar el riesgo de persecución de defensoras y defensores de derechos humanos.

  • Las ONG que trabajan en contextos de alto riesgo deben establecer redes de apoyo dentro del sector empresarial, sobre todo con las grandes empresas multinacionales que han declarado públicamente un compromiso con los derechos humanos. Las “redes invisibles” de amigos y aliados influyentes en la comunidad empresarial pueden ser muy valiosas cuando las cosas van mal. Las y los defensores de derechos humanos deben, por tanto, asociarse y trabajar de forma constructiva con el sector empresarial y fomentar alianzas y colaboración.
  • Las empresas multinacionales deben capacitar a directivas y directivos locales. Existe una necesidad particular de garantizar que el personal local esté capacitado para respetar el papel de la sociedad civil, sobre todo en la comunicación con entidades reguladoras.
  • Las empresas siempre deben aspirar a comportarse de manera que respeten el Estado de Derecho. En caso de duda, deben tomar acciones de forma más clara y constante en este sentido; por ejemplo, de la misma manera que muchos en la comunidad empresarial han sido proactivos en articular su apoyo a los derechos de las personas homosexuales.
  • En ciertas circunstancias, las empresas podrían querer pronunciarse en defensa de las ONG y otros grupos de la sociedad civil que enfrentan persecuciones. Por eso, es útil contar con una política sólida y bien desarrollada tanto de derechos humanos como de relaciones exteriores para guiar la conducta de la empresa.
  • Parte del riesgo particular contra la empresa o su reputación puede ser mermado por medio del establecimiento de asociaciones gremiales fuertes, con sistemas y procesos internos que respondan en nombre de todos sus miembros. Al hablar con una sola voz, los riesgos de una acción unilateral pueden ser reducidos o eliminados por completo. Los avances en la industria de la tecnología sobre la transparencia en la cadena de suministro, por medio de la Coalición Ciudadana de la Industria Electrónica (Electronic Industry Citizenship Coalition), es un ejemplo de cómo se puede avanzar en este camino.                                                                   
Avanzando juntos

Si bien las medidas antes mencionadas pueden mostrar una actitud equilibrada y proactiva en el apoyo a las ONG y los derechos humanos básicos, no podemos ser complacientes. Las empresas que respetan los derechos humanos deben ser conscientes de las limitaciones impuestas a las ONG de todo el mundo y empezar a evaluar seriamente cómo esto amplía el papel y la responsabilidad de la comunidad empresarial.

Felizmente, ya estamos empezando a ver que las asociaciones gremiales son cada vez más activas en este ámbito. En 2014, durante el Foro de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos en Ginebra, un grupo de asociaciones de Estados Unidos - en representación de varios sectores empresariales - sostuvo que eran necesarias mejores salvaguardas legislativas para proteger los derechos de las y los trabajadores en los países en desarrollo, las cuales deberían ser reforzadas mediante el monitoreo y la implementación. Argumentaron que, sin estas reformas, los costos de asegurar el cumplimiento de los estándares de derechos humanos estaban siendo trasferidos a las empresas, que no están en el mejor lugar para garantizar su cumplimiento.

Mientras tanto, en el Reino Unido, Microsoft ha estado intensamente involucrada en promover el que más naciones implementen los “Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos" de la ONU. Reino Unido fue el primero en desarrollar un plan de acción nacional para ponerlos en práctica, sin embargo, sólo algunos países han seguido su ejemplo. Microsoft también participó recientemente de una reunión de alto nivel organizada por DLA Piper en Londres, titulada “Empresas y la protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos”, en la que organizaciones como la Iniciativa de Red Global, que se centra en la libertad de expresión y la privacidad en Internet, o la Coalición Ciudadana de la Industria Electrónica, que promueve estándares laborales, éticos y ambientales más elevados en su cadena de suministros, invitaron a una mayor participación de las empresas. 

Sólo a través del compromiso continuo entre la comunidad empresarial, las ONG y defensoras y defensores de derechos humanos podemos continuar avanzando sobre tan importante agenda.  

 

En los días y semanas previas al Foro de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos, ISHR publicará una serie de artículos por expertos emergentes incluyendo a personas defensoras de derechos humanos, a representantes de la ONU, a diplomas, a empresas y a ONG internacionales. Cada artículo incluirá un análisis del importante papel de las personas defensoras de derechos humanos y estará recopilado en una edición especial del Human Rights Monitor de ISHR, que se lanzará en inglés, francés y español el 9 de noviembre. Los puntos de vista expresados son personales y no necesariamente representan la posición de ISHR.