Defensores y defensoras de derechos humanos deben ser sujetos centrales en el desarrollo de las agendas de empresas y derechos humanos

25.11.2014

El papel vital de los defensores/as de derechos humanos en provoer el respeto corporatico para los derechos humanos y en exponer y buscar rendición de cuentas por violaciones de derechos humanos relacionadas a empresas, junto con los riesgos que enfrentan debido a este labor, debe de ser central tanto en la implementación de los Principios Rectores de la ONU como en cualquier tratado sobre empresas y derechos humanos, según ISHR

Las y los defensores de derechos humanos que trabajan sobre responsabilidad corporativa juegan un papel fundamental para prevenir, mitigar, exponer y buscar la rendición de cuentas por violaciones de derechos humanos relacionadas con actividades empresariales.  

Los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos, adoptados por consenso por el Consejo de Derechos Humanos, consagran que las empresas deben entablar consultas significativas con los "grupos potencialmente afectados y otras partes interesadas" para identificar los impactos de sus actividades sobre los derechos humanos.

Defensores/as de derechos humanos son al mismo tiempo los directamente afectados y las principales partes interesadas en relación con los impactos de las actividades empresariales sobre el goce de derechos humanos; vienen de las comunidades afectadas, viven en ellas, las representan y las apoyan. Por lo tanto, la colaboración constructiva y la consulta con defensores/as de derechos humanos son obligaciones derivadas de los Principios Rectores. Además, como ha escrito Allens - la destacada Firma de Abogados especializada en derecho comercial-, se trata de un fuerte caso de negocios para las empresas colaborar de forma proactiva y positiva con los/as defensores/as. Defensores/as de derechos humanos también deben desempeñar un papel fundamental tanto como partes interesadas como beneficiarios en el desarrollo de los Planes de Acción Nacionales sobre Empresas y Derechos Humanos.

Lamentablemente, a pesar de la obligación y necesidad imperativa de las empresas de respetar y comprometerse con las y los  defensores de derechos humanos, defensores/as en todas las regiones del mundo enfrentan hostigamiento, amenazas y ataques como consecuencia de su trabajo en pro de los derechos humanos y de la rendición de cuentas por las violaciones cometidas por empresas. Esto se muestra con mucha fuerza en esta edición especial del Monitor de Derechos Humanos de ISHR, incluso por los propios defensores/as como Rafaela Nicola de Brasil, Emmanuel Umpula Nkumba de la República Democrática del Congo y Sukhgerel Dugersuren de Mongolia. Existen algunos importantes esfuerzos por parte del sistema de derechos humanos de Naciones Unidas para responder a estas preocupaciones, tales como los descritos por Michael Addo, el Presidente del Grupo de Trabajo sobre Empresas y Derechos Humanos, o los recientes pasos tomados por los órganos de tratados, incluido el Comité de los Derechos del Niño. Sin embargo, como explica Michel Forst, Relator Especial sobre los defensores de derechos humanos, aunque la respuesta internacional esté evolucionando, sigue siendo insuficiente.

Por tanto, es esencial que todos los mecanismos y procesos pertinentes reafirmen y refuercen el papel central que desempeñan los/as defensores/as de derechos humanos en este área, y que a través de esto, contribuyan a mejorar la protección que necesitan para desempeñar efectivamente este rol. Como el principal órgano multilateral de derechos humanos a nivel mundial, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU puede y debe ser el foco de gran parte de este trabajo.

Claramente existe la necesidad de un mayor énfasis en el rol de las y los defensores de derechos humanos en las dos principales "corrientes políticas" que se están desarrollando en el Consejo, a saber: el Grupo de Trabajo de la ONU, con su enfoque en la aplicación de los Principios Rectores; y el recién creado "grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta encargado de estudiar la posibilidad de elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre las empresas transnacionales y otras empresas comerciales” (GTIG). Aunque las dos corrientes se perciban a menudo de forma competitiva, los principales patrocinadores de cada iniciativa, Noruega y Ecuador respectivamente, reconocen cada vez más el potencial de complementariedad de los dos procesos (lo cual es de agradecer, como se ha señalado en otros lugares).

Lo más importante es que tanto Noruega como Ecuador están de acuerdo en el papel central de las y los defensores de derechos humanos deben desempeñar en el desarrollo de los Principios Rectores y las iniciativas de los tratados. Para cumplir con ese papel central, los elementos a seguir son fundamentales.

Grupo de Trabajo y Principios Rectores: una inclusión consistente de la protección de defensores y defensoras en todas las actividades

Por un lado, el Grupo de Trabajo - cuya tarea principal es la de aplicar los Principios Rectores - ha identificado a las y los defensores de derechos humanos como un grupo de actores que requiere una atención especial. Esto no sólo en virtud de las amenazas y los retos que se enfrentan como consecuencia de su labor por la rendición de cuentas sobre las violaciones de derechos humanos vinculadas a actividades empresariales, sino también por el creciente reconocimiento del papel positivo que las y los defensores desempeñan en la prevención y mitigación de las violaciones mismas.

Aunque en sus primeros años de labor el Grupo de Trabajo se haya encontrado con algunas críticas por parte de la sociedad civil y defensores/as de derechos humanos - debido a la falta de atención que se presta a los casos individuales de violaciones de derechos humanos y las necesidades de protección de los defensores, el panorama parece estar mejorando. Las recientes visitas del Grupo de Trabajo - como la de Azerbaiyán – le han dado prioridad a cuestiones relacionadas con defensores/as de derechos humanos y su protección, lo que no había ocurrido durante las visitas anteriores.

El uso creciente de las comunicaciones individuales, reflejándose en la función de otros mandatos temáticos de expertos en derechos humanos de Naciones Unidas, junto con el envío de comunicaciones conjuntas con el Relator Especial sobre los defensores de derechos humanos, es una evidencia más de este enfoque emergente del Grupo de Trabajo. Es fundamental que esto se vea reforzado y aún más desarrollado, incluyendo lo que se refiere a la cuestión crucial de intimidación o represalias en contra de las y los defensores de derechos humanos que cooperen con los mecanismos de derechos humanos de la ONU. Así como los diferentes tipos de amenazas y ataques imponen retos para las y los defensores de derechos humanos que trabajan en temas de responsabilidad corporativa, el tipo de represalias que sufren por esa labor puede requerir respuestas y protección específicas que el Grupo de Trabajo estaría en buena posición para desarrollar.

Como presentado por la Mesa Redonda Internacional de Responsabilidad Corporativa (ICAR, por sus siglas en inglés), los Planes de Acción Nacionales no sólo son herramientas fundamentales en la aplicación de los Principios Rectores en su conjunto, sino instrumentos importantes para la protección de las y los defensores de derechos humanos. En consecuencia, es necesario que haya un mayor énfasis e intercambio de buenas prácticas para garantizar la plena participación de las y los defensores de derechos humanos en el diseño de Planes de Acción Nacionales. Además, todos deben incluir compromisos y medidas concretas y específicas para garantizar que las y los defensores de derechos humanos que trabajan en temas de responsabilidad corporativa sean apoyados y capacitados para hacerlo, libremente y protegidos de los ataques y otras formas de hostigamiento o interferencia.

Grupo de Trabajo Intergubernamental hacia un tratado jurídicamente vinculante: incluir enfoque en la protección de defensores y defensoras

Por tratarse de un proceso de reciente creación que contó con el apoyo de muchas organizaciones no gubernamentales, las expectativas sobre el GTIG por parte de la sociedad civil y defensores/as de derechos humanos de todo el mundo son altas. Esto es aún más el caso desde que éste fue anunciado como una respuesta a las violaciones de derechos humanos vinculadas a actividades empresariales y como la tan esperada ruta que ponga un fin a la impunidad generalizada de tales violaciones.

Centrándonos en el aspecto específico del papel de los defensores y las defensoras de derechos humanos en el proceso y en el resultado, los siguientes indicadores / puntos de referencia pueden servir para medir el éxito del GTIG. Las sugerencias específicas y formas concretas para fortalecer este papel pueden evolucionar durante el período de la creación y de las negociaciones del GTIG, pero hasta la fecha deberían ser:

En torno al proceso:

  • La participación plena y efectiva de los defensores y las defensoras de derechos humanos y de las comunidades afectadas: La resolución que establece el GTIG reconoce el importante y legítimo papel de los actores de la sociedad civil, y pide al Grupo de Trabajo Intergubernamental recolectar información por escrito de las partes interesadas pertinentes. Por tanto, es fundamental que las y los defensores de derechos humanos sean efectivamente consultados e informados de forma transparente sobre todos los aspectos de la labor del GTIG. Esto debe incluir, sin que se limiten otras acciones:
    • Gestión de la labor, incluido el nombramiento de la presidencia;
    • Asesorar y brindar información como parte de la “experiencia y asesoramiento de expertos independientes” que la resolución le pide al Grupo de Trabajo Intergubernamental; y
    • Insumos al programa de trabajo y agenda del GTIG.  
  • La apertura para la participación de organizaciones tanto acreditadas como no acreditadas ante el ECOSOC: Al igual que con muchos otros procesos de establecimiento de normas internacionales, tales como el proceso de la elaboración de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el GTIG debería beneficiarse de la experiencia y los conocimientos de todos/as los/as defensores/as de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil que deseen participar, independientemente de si cuentan con relaciones consultivas preexistentes con el ECOSOC/DPI.
  • Espacio, tiempo y modalidades adecuadas para que defensores/as de derechos humanos y sociedad civil puedan participar: Para llevar a cabo la labor del GTIG, la sociedad civil debe poder participar plenamente. La experiencia del proceso de construcción institucional del Consejo de Derechos Humanos podría ser instructivo a este respecto.
  • Protección para defensores y defensoras de derechos humanos y sociedad civil: las y los defensores de derechos humanos que trabajan en temas de responsabilidad corporativa son frecuentemente víctimas de amenazas, intimidación y ataques como consecuencia de su trabajo, tanto por parte de actores estatales como no estatales. Las Naciones Unidas y los Estados miembros tienen una obligación tanto moral como legal de garantizar que aquellos que contribuyen a la labor del GTIG puedan hacerlo de manera segura, sin obstáculos ni temor, y sin consecuencias negativas para ellos o para sus organizaciones. Esto debe incluir, pero no se limita a, la protección frente a las amenazas directas contra las y los defensores de derechos humanos, las amenazas contra sus organizaciones, o amenazas por parte de empresas o gobiernos de suspender diálogos u otras formas de cooperación en curso.

En torno a los resultados:

Cualquier tratado internacional sobre el tema de empresas y derechos humanos debería, como mínimo:

1. Reafirmar la obligación del Estado de proteger y apoyar a los defensores y las defensoras de derechos humanos que trabajen sobre temas de responsabilidad corporativa, inclusive frente a las amenazas por agentes estatales y/o no estatales, y la obligación del Estado de crear un entorno seguro y propicio en el que los defensores y las defensoras de derechos humanos puedan realizar sus actividades libres de obstáculos o temor;

2. Reafirmar la obligación del Estado de investigar y garantizar la rendición de cuentas sobre las amenazas y ataques contra defensores/as de derechos humanos y otras personas en relación con su trabajo sobre empresas y derechos humanos;

3. Reafirmar la obligación de las empresas en colaborar con defensores/as de derechos humanos, en particular en la realización de evaluaciones de impacto sobre los derechos humanos y el desarrollo de estrategias y programas de mitigación de riesgos;

4. Establecer con claridad las obligaciones de las empresas de no interferir con la labor de los defensores y las defensoras de derechos humanos, así como su responsabilidad de contribuir a la creación de un entorno seguro y propicio para las y los defensores; y

5. Prever recursos judiciales y no judiciales accesibles, asequibles y eficaces para cualquier violación, amenazas y ataques contra defensores/as de derechos humanos.

Conclusión: respetar y proteger el rol central de las defensoras y de los defensores de derechos humanos

Defensores/as de derechos humanos son los/as catalizadores del cambio. Si las Naciones Unidas, los Estados y las empresas toman en serio la promoción y la protección de los derechos humanos en el contexto de las actividades empresariales de una manera eficaz y eficiente, deben consultar y protegerlos. Cualquier cosa menos sería no sólo el abandono de una oportunidad crítica para avanzar en la protección de los derechos humanos, pero socavaría décadas de trabajo para mejorar la protección de las y los defensores.

Los pasos y puntos de referencia señalados anteriormente para cada una de las dos vías principales de desarrollo actuales dentro de la ONU intentan de alguna manera aprovechar de esta oportunidad.

Michael Ineichen encabeza y coordina el trabajo de ISHR en torno al Consejo de Derechos Humanos de la ONU y en relación al tema de empresas y derechos humanos. Póngase en contacto con él por medio del correo-electrónico m.ineichen@ishr.ch y síguelo en Twitter @IneichenM