América Latina: Pasos sólidos necesarios para proteger a los defensores de derechos humanos

26.03.2015

En una declaración ante el Consejo de Derechos Humanos, ISHR analizó los informes de la OACNUDH sobre Colombia y Guatemala y dio insumos sobre las recomendaciones claves de defensores/as del continente

This article can be found in English here.

(Ginebra) – En una declaración (disponible en Español y en Inglés)  al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el Servicio Internacional para los Derechos Humanos ha dado respuesta a los nuevos informes del Alto Comisionado sobre la situación en Colombia y Guatemala y exhortó a los Estados de América Latina para dar cinco pasos clave hacia la protección de las y los defensores de los derechos humanos en todo el continente.

Aunque ambos países vieron una disminución en los asesinatos de defensores/as de los derechos humanos en 2014, Somos Defensores registró 626 agresiones contra quienes defienden de derechos humanos en Colombia, y UDEFEGUA 799 ataques contra activistas en Guatemala el mencionado año, lo que significa que los dos informes se enfocaron inevitablemente en la cuestión de seguridad de los defensores y defensoras.

El informe sobre Colombia habla de la importancia del papel de los defensores y defensoras en el proceso de paz. La representante de ISHR, Laia Evia, subrayó cómo "el papel de los activistas en la tan esperada Colombia del post-conflicto será igualmente crucial y podría implicar nuevos riesgos, incluyendo los derivados de la explotación de recursos naturales. El Apoyo local de la Oficina para los defensores y defensoras seguirá siendo vital." Las ONG han enfatizado la importancia del trabajo de la Oficina del Alto Comisionado (ACNUDH) en Colombia para el reconocimiento y la protección de los defensores de los derechos humanos.

Durante la declaración de ISHR, Laia Evia, elogió el compromiso de la Oficina del Alto Comisionado para monitorear las investigaciones penales en casos que involucren personas defensoras en Colombia y sugirió que la Oficina en Guatemala podría hacer lo mismo. La impunidad en los ataques contra los defensores de ambos países es casi total. Como dice el informe sobre Colombia: “Una investigación y persecución eficaz de los autores y el desmantelamiento de las estructuras que apoyan los crímenes contra los defensores son clave en la prevención de nuevas amenazas y ataques”.

El informe sobre Guatemala documentó lo que ISHR había observado en su reciente visita al país: que los defensores/as que trabajan en derechos sobre la tierra y los derechos de los pueblos indígenas se enfrentan a elevados riesgos. El informe también resaltó las amenazas adicionales a las que se enfrentan mujeres defensoras y periodistas, señalando con especial preocupación  la criminalización que existe contra los defensores y defensoras, así como las campañas de difamación y el acoso que se ejerce contra las organizaciones internacionales y representantes de la ONU.

Reflexionando sobre la declaración, el Director de Comunicaciones e Incidencia de ISHR, Ben Leather, dijo que “los niveles de riesgos que enfrentan los activistas que trabajan en temas de derechos de la tierra en ambos países es sencillamente impactante. Las autoridades deben hacer más para reconocer la legitimidad de estos defensores, desarrollar medidas de protección adecuadas para las comunidades y los colectivos, así como las personas y las organizaciones no gubernamentales, e investigar los ataques sucedidos. Esperamos que una fuerte presencia del ACNUDH se pueda mantener en ambos países con el fin de monitorear esta situación".

La Srita. Evia explicó que a principios de este año ISHR visitó Colombia y Guatemala para consultar con 75 defensores y defensoras de 21 países de América Latina. A la luz de las tendencias descritas por estos defensores/as y reflejada en los informes de la Oficina del Alto Comisionado, ISHR utilizó su declaración ante el Consejo de Derechos Humanos para recomendar que los Estados de América Latina tomen las siguientes medidas prioritarias para contribuir a la protección de las personas defensoras:

  • Garantizar que defensores/as que trabajan temas de empresas y derechos humanos sean reconocidos y consultados, en lugar de expuestos a riesgos y ataques por parte de actores estatales y no-estatales.
  • Garantizar que las estrategias de seguridad no amenacen a los defensores/as y que demandas de derechos humanos sean aceptadas como contribuciones positivas a la lucha contra la violencia y el crimen.
  • Abordar los riesgos adicionales que enfrentan las mujeres defensoras y activistas LGBTI.
  • Poner fin a la estigmatización de la defensa de derechos humanos.
  • Desarrollar, fortalecer e implementar políticas de protección a defensores y defensoras de derechos humanos.

Aunque el análisis fue limitado, ambos nuevos informes del ACNUDH se refirieron a las políticas públicas que deberían proteger a personas defensoras. En Colombia, 3 de los 45 defensores asesinados que el ACNUDH documentó en 2014, estaban bajo medidas de protección del Estado en el momento de la muerte. El impacto de la Unidad de Análisis de Ataques contra Defensores de los Derechos Humanos en Guatemala, sigue estando limitado. Somos Defensores y UDEFEGUA han analizado las fallas de las políticas de protección respectivas a ambos países.

“En el texto, América Latina es el continente con la mayor protección a defensoras y defensores de los derechos humanos a nivel estatal", dijo el Sr. Leather. “Brasil, Colombia, Guatemala y México tienen leyes o políticas diseñadas, mientras que Honduras está elaborando legislación en el momento”. Sin embargo, Front Line ha documento que en 2014, en América Latina existieron más defensores/as asesinados que en cualquier otro continente en el mundo. Los Estados mencionados deben priorizar el fortalecimiento de los mecanismos de protección, teniendo en cuenta las aportaciones de la sociedad civil. “Fallar con los mecanismos de protección para los defensores de derechos humanos significa dejar de priorizar los derechos humanos en el país”, añadió el Sr Leather.

Para más información, contactar a Ben Leather al correo b.leather@ishr.ch